jueves, 20 de enero de 2011

Bizcocho de algarroba

Gehena de forovegetariano publicó hace tiempo un riquísimo bizcocho de algarroba que yo le copio por completo, lo único que hago es añadirle semillas y sustituir el azúcar por ágave. Yo lo hago bastante a menudo porque congela fenomenal y es ligero, además la algarroba tiene más calcio que el chocolate ;) Aviso a los muy golosos: el bizcocho es algo soso, añadid azúcar de caña u otro endulzante.



Ingredientes:
  • 400gr harina integral de trigo
  • 100gr harina de algarroba
  • 100gr azúcar moreno (yo uso 3/4 taza de sirope de ágave)
  • 3 cucharadas de harina de maíz
  • 2-3 cucharadas de semillas de lino
  • 2-3 cucharadas de semillas de sésamo blanco
  • 1 cucharada de levadura
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • 2 vasos de leche vegetal (al gusto)
  • 1/2 vaso de aceite
Preparación:
En un bol mezclamos la harina de trigo con la de algarroba, añadimos la levadura, el bicarbonato y  las semillas y removemos bien (si usamos azúcar añadir en este momento). A continuación disolvemos la harina de maíz en la leche vegetal e incorporamos junto con el aceite y el sirope de ágave. Si la masa queda demasiado compacta añadir un poco más de leche, aunque no tiene que quedar líquido. Ponermos la mezcla en un molde de silicona y metemos en el horno precalentado a 180º durante media hora.  En unos 30min estará listo, comprobar con el truco del cuchillo. 

sábado, 15 de enero de 2011

No al chocolate pro-conflicto

Soy una gran amante del chocolate. Me gusta en casi todas sus formas ¡hasta en los guisos salados! pero mi preferido con diferencia es el negro, en onzas. No soy la única, el chocolate tiene una larga historia de viciosillos como yo. Si nos remontamos al principio, arqueólogos americanos nos dicen que han encontrado evidencias de consumo de cacao que datan en c. 1750 a.C. Por aquel entonces hacían una bebida sagrada con la fermentación del cacao similar a la cerveza (puaj).


Resumiendo muy mucho: entonces llegó Colón y al principio ningún europeo quería beberse ese líquido amargo, imbebible y de sucio aspecto. Y pasaron los años y Cortés se trajo el chocolate a la corte y algunas damas empezaron a tomarlo aderezado con pimienta y ahí, error mortal, el cacao pasó a ser un producto de la élite. La fastidiamos completamente y las explotaciones de cacao empezaron a tener importancia, con sus  esclavos traídos de África y sus cosas. Pero no fue hasta el siglo XIX  cuando se tomó a costumbre de ir a tertulias en cafés y chocolaterías, convirtiendo en manjar el mejunge azteca. En 1875 asomó la cabecita por ahí Henry Nestlé creando lo que es hoy uno de los imperios alimentarios más explotadores del planeta a partir de una gran idea: la leche en polvo. Después poco hay que decir: llegó la guerra mundial y las ventas de productos de lujo como café, el azúcar o el chocolate prácticamente desaparecieron, llevando a la ruina a buena parte de latinoamérica que se había especializado en la exportación. 


¿Cuál es el problema ahora? Aparte de Nestlé, al que dedicaré un post entero en otro momento, el problema es la explotación infantil en los cultivos (más info aquí) y el inminente conflicto en Costa de Marfil. La explotación infantil se resume en una triste cifra: se calcula que al menos 300.000 niños de entre 9 y 17 años trabajan en las plantaciones de cacao. Sobre el conflicto de Costa de Marfil copio la información que he recibido vía Avaaz: 
Costa Marfil, también llamada "la perla de África Occidental", se encuentra al borde de una guerra civil -- y las compañías chocolateras podrían jugar un papel importante a la hora de prevenir una matanza.

A pesar de que perdió las elecciones nacionales el pasado noviembre, y de la presión que ha ejercido la comunidad internacional, incluso a través de sanciones, Laurent Gbagbo sigue aferrándose al poder. Los ingresos y los impuestos derivados del comercio del cacao -la exportación principal del país- están financiando a su brutal ejército que ya ha asesinado a cientos de seguidores del partido ganador. Si las chocolateras renunciasen públicamente a hacer negocios con Gbagbo, su fuente principal de dinero se agotaría. Así, sin el apoyo del ejército, su poder e influencia se esfumarían, y se vería obligado a dimitir.

La situación puede explotar y llevar a la guerra en cuestión de días. Amantes del chocolate a lo largo y ancho del planeta: inundemos a las marcas populares como Nestlé, M&M/Mars y Hershey's con mensajes, pidiéndoles que suspendan sus negocios con Gbago y se comprometan a trabajar únicamente con el gobierno legítimo. Envía un mensaje directo a las principales compañías y Avaaz irá publicando cuales de ellas cortan sus relaciones comerciales con Gbagbo.
¿Y qué puedo hacer yo?
  1. Consumir chocolate de Comercio Justo. Hay un montón de marcas y como cada vez hay más demanda hay gran variedad. Los turrones de chocolate con almendras de Intermón son veganos y están buenísimos, además a veces son más baratos que otras marcas de multinacionales.
  2. Firmar aquí y difundirlo a tus conocidos.

viernes, 14 de enero de 2011

Sopa cruda Go-Go Gadget Green Soup

Esta receta la he sacado del libro Vegan a go-go de Sarah Kramer (página 58). Es un libro genial, con recetas sencillas y muy ricas. Lo único que he hecho ha sido dividir a la mitad los ingredientes.
Ésta va para Carmen/Gilducha de Descocinando ¡sabes que echamos de menos esas des-recetas tuyas! ¡vuelve! ;)
ADVERTENCIA a cocinantes: sabe mucho a espinaca, sólo apto para los popeyes y olivias de la vida.


Ingredientes (para 1 ración grande o dos pequeñas):
  • 1 taza de espinacas
  • 1/4 taza de perejil fresco
  • 1 taza de agua
  • 2 cucharadas de semillas de cáñamo (se pueden sustituir por anacardos crudos)
  • 1 cucharada de nueces
  • 2 cucharaditas de semillas de sésamo crudo
  • 1/2 aguacate
  • 1 zanahoria en rodajitas (en realidad sería media, pero a mí me gusta demasiado)
  • Jengibre fresco al gusto
  • Sal al gusto
Preparación:
Con una batidora triturar las espinacas, el perejil, el agua, el cáñamo, las nueces, el jengibre y la sal, hasta que esté cremoso. Servir en un cuenco y aderezar con el aguacate, la zanahoria y el sésamo. Comer inmediatamente.

    jueves, 13 de enero de 2011

    Batido de calabaza

    Podría poner esta receta sólo para fardar de vaso molón, pero es que resulta que Nagore de Qué hago con mi cesta de verduras recibe unas rodajas de calabaza enormes y me ha dado envidia... 



    Ingredientes:
    • 250 ml de leche vegetal (yo de almendra)
    • 200 g de calabaza
    • Canela en rama y en polvo
    • Piel de medio limón o naranja eco
    • Sirope de ágave u otro edulcorante al gusto (yo no le puse)
    Preparación:
    En un cazo hervimos la leche, la calabaza, la piel del limón o naranja y la canela en rama a fuego lentito. Cuando la calabaza esté blandita, retiramos la ramita de canela y la piel de limón y trituramos con la batidora. Endulzamos al gusto y dejamos enfriar.
    Servir espolvoreado con canela.

    Comentario:
    Cuando como naranjas eco siempre guardo la piel: la lavo bien, la meto en una bolsa y la congelo ¡y así nunca me falta para aromatizar los platos! ¡Porque aquí no se tira nada!

    miércoles, 12 de enero de 2011

    Ensalada de arroz y garbanzos

    Me han regalado medio kilo de setas de Cuenca y estoy que no quepo en mi de la ilusión ¡qué ricas! Tenía pensado hacer esta ensalada de arroz y garbanzos con una alcachofa cruda, un poco de limón, alcaparras y especias. Al final es otra cosa diferente, ¡pero muy rica también!



    Ingredientes (para 1 persona):
    • 100 g de arroz hervido (lo siento, pero no sé cuánto es en seco, utilicé sobras)
    • 60 g garbanzos hervidos
    • 1 cucharadita de aceite de oliva
    • 1 ajo pequeño
    • Un puñado grande de espinacas/canónigos
    • 1/2 cebolla pequeñita
    • 3 setas grandotas
    • 1 zanahoria
    • 1 tomate seco
    • 2 cucharaditas de sésamo
    Elaboración:
    En una sartén salteamos el arroz y los garbanzos con el aceite y el ajo pequeñito. Hacemos a la plancha las setas y pochamos la cebolla. Cortamos las espinacas/canónigos, las zanahorias y el tomate seco y los mezclamos con el resto de ingredientes en un bol. Espolvoreamos con el sésamo ¡y listo para comer!